El jueves 11 de junio se presenta el disco antológico del cantautor JUAN JOSÉ DE MELLO “en el aire …” volumen 2 de la Colección Música Popular Uruguaya que, para el Sello Galaxia FM, grabó JJM producciones en el estudio de grabación Madreluna.
Reúne las nuevas versiones de “Canto y suscribo”, “En el aire”, “Si alguna vez piensas en mí …”, “Del regreso”, “De mi rincón”, “Polca Reina, Polka Queens”, “Milonguerías”, “Canto marcial de negros”, “Pájaro pie”, “Carta última”, “Maryluna”, “Raíz y Flor”, “Meta bailongo”, “Rueda de amigos” y “Polca Cabellera”.
Para este trabajo Juan José contó con el aporte de Oscar Laurito quien, además de realizar las tomas de sonido, participó como baterista, percusionista y corista en varios temas y co-produjo musicalmente las nuevas versiones de “Canto y suscribo”, “Canto marcial de negros”, “Pájaro pie” y “Maryluna”.
A sus acompañantes habituales en los registros fonográficos (Sergio Techera, Rogelio González, Mario Dobrinin, Irio Jesús Suárez, Carlos Novak, Kike Guzmán y Alfredo Rodríguez) ha sumado el aporte ya citado de Oscar Laurito y el de la cuerda de tambores de la comparsa Bandundu.
Presentando “en el aire …” Juan José, con Catalanbanda, inicia su gira 2009 por Uruguay, la Provincia de Buenos Aires, Capital Federal, Asunción y Sâo Paulo.
LA LIVIANA MELODÍA
El escritor Jorge Luis Borges nos dice, en su poema “El Tango”, “que hecho de polvo y tiempo, el hombre dura/ menos que la liviana melodía/ que sólo es tiempo…”. Y en consonancia con estos versos queremos destacar que referirnos a compositores y cantantes populares es hablar de lo más sagrado que tienen los pueblos: seres que, entregando su vida a la confección de un arte que se desarrolla en el tiempo, construyen el puente a través del cual la gente se expresa: la canción, que los sobrevive y habita en el aire.
Cuando escucho la voz diáfana, dulce, potente y profunda del uruguayo Juan José de Mello siento que estoy ante “el canto de un pájaro” y corro el riesgo de simplificar su trabajo y elogiar sólo un aspecto de su expresión artística. De Mello es mucho más que un extraordinario cantor; es, también, un muy buen músico y un gran poeta. Prueba de esto último son algunos de los versos que citamos a continuación, que lo elevan de la categoría de simple “letrista”. “…en aquella nocturna cacería/ cuando un mísero haz de luz/ era alegría.” (Canto y suscribo); “…sólo a la vida le destino el fuego/ contra la muerte soy una tormenta.” (Apuntes); “y en el cuenco de la mano…/ una canción sin orillas.” (De mi rincón); “…cuando la vida no me había marcado como uno más/ entre la gente porque el amar, amor, amarte a vos, / me hacía diferente”. (Carta última).
Juan José es un trovador – un “andapagos”, como ya se ha dicho- que lleva treinta años con la música, que posee una vasta producción discográfica, y que, como lógica consecuencia de su talento y trabajo, se ha convertido en un clásico de la música popular uruguaya. Algunas de sus emblemáticas composiciones son: el vals "Del regreso”, “Con voz paisana”, “Rueda de amigos”, “Canto marcial de negros” y “Canto y suscribo”, por citar algunas.
De Mello es tributario de las composiciones de raíz folklórica, como las milongas, los valses, las polcas, los shotes, y ha demostrado ser un agudo escucha y un buen discípulo. A su vez, este manantial musical del que ha abrevado el artista se ha visto enriquecido por las influencias de inmensos autores como Alfredo Zitarrosa, Mario Benedetti y Eduardo Galeano, por un lado, y Atahualpa Yupanqui, por otro. Fruto de ello es este compositor que, investigando los tonos, los acentos y los matices de su raíz, respeta a la tradición y, a su vez, le imprime un sello propio a su arte, en el que no está excluida la canción melódica.
Su trabajo transita, básicamente, dos temáticas: una, “la aventura amorosa”, en la que canta el amor a una mujer, a una ciudad, a la Patria ( “Maryluna”, “ Carta última”; otra, “la voz del trotamundos”, en donde De Mello nos habla de la nostalgia de la tierra, de la pobreza, de los humildes, de la ética y de la justicia ( “Canto y suscribo”, “De mi rincón”. “Polca reina, Polka Queens”, por citar algunos ejemplos).
Juan José, cantando su aldea ha cantado el universo. Y esta dimensión universal a la que ha arribado su obra le ha valido ser reconocido en varios países de América, como Argentina, Brasil, Colombia y Estados Unidos. A su vez es importante resaltar que su función de “trovador”, “juglar”, “pregonero”, no se circunscribe sólo a sus productos culturales, sino que, también, difunde la poesía y la música de distintos autores e intérpretes del arte latinoamericano en su programa televisivo “Buenos días, Nueva York (Canales 35 de Manhattan y 31 de Florida).
Los argentinos hemos tenido el placer y el honor de escucharlo cada vez que nos ha visitado. Podemos decir, parafraseando a Leopoldo Marechal en su libro “Descenso y ascenso del Alma por la Belleza”, que nos ha dejado el “alma alta” en cada encuentro. Por eso lo acompañamos y celebramos sus treinta años con la música. Y siempre esperamos su regreso. De todos modos, estas pausas también las festejamos porque, en armonía con la cuerda que pulsa Borges, De Mello nos reafirma: “Por lo que amo viviré, / la muerte no ha de ganarme/ y será fácil hallarme/ porque en el aire estaré.” (En el aire).
Luis Maggiori La Plata, Argentina.
Foto Nro. 1
Carátula del CD "en el aire ..."
Foto Nro. 2
Juan José de Mello con Sergio Techera en Sala Zitarrosa de Montevideo, Uruguay, 2008
Foto 3
Juan José de Mello con Rogelio González en la 3era. Fiesta de San Baltazar, Colonia, Uruguay, 2009